Sigo dando vueltas al cierre de campaña en Aragón, con Azcón y Feijóo anunciados en el mismo cartel que Vito Quiles. Diríanse sus teloneros. Después de ver los resultados supongo que en este momento el genio que pensó que era buena idea estará siendo azotado en las mazmorras de Génova 13, que seguro que existen. Y me las imagino con fotos de Álvarez Cascos disfrazado de Hannibal Lecter. Se ve que el PP estaba detectando una fuga de voto joven a Vox y pensaron que, en vez de explicar las diferencias entre ambos proyectos, la mejor manera era mimetizarse con ellos.Recordemos que Quiles fue en las listas a las Europeas por Se Acabó La Fiesta, partido del que fue además jefe de prensa. Y que ese partido se presentaba también a las elecciones, obteniendo, por cierto, el triple de votos que Podemos. O sea que podemos decir que el resultado de unir a Vito Quiles con las siglas PP -las siglas de Gregorio Ordoñez, de Miguel Ángel Blanco, de Loyola de Palacio- ha terminado funcionado como una losa para el PP y como un resorte para su propio partido, que quedó bendecido por Feijóo como opción legítima. Una genialidad al alcance de pocos.A mí esto de Tellado alabando a Quiles me recordaba a Gil hablando de los chavales del Frente como si fueran boy scouts. Y menos mal que no han detectado una fuga de votos hacia el PSOE, que si no, por la misma lógica, habrían llevado al mitin a Óscar Puente. Aunque he pensado que si lo que querían era presentarse como alternativa al populismo, quizá lo de Quiles haya sido poco ambicioso. Yo habría llevado a los de Desokupa. U organizado una pelea entre Yung Beef y uno del Palmar de Troya. O una pelea de gallos. O mira, ya que estamos, que hubieran llevado directamente a Abascal y le hubieran pedido perdón por la enorme afrenta de haber tratado de robarle unos cuantos miles de votos.